El uso de las nuevas tecnologías al alcance de todos moderniza la agricultura y la ganadería de la provincia


Miguel Rueda es un agricultor de Vélez-Málaga. Es socio de Asaja Málagay ha sido y es un profundo defensor del regadío. Posee una pequeña finca dedicada al cultivo de aguacates y mangos que funciona de manera «autónoma». No es un gran potentado. Todo lo contrario. Sin embargo, no ha dudado en modernizar su explotación convencido de que ello irá en beneficio de su actividad. La agricultura malagueña es la suma de miles de pequeñas parcelas agrícolas. Y la finca de Rueda no es una excepción. Apenas tiene una hectárea y media de superficie. Sin embargo, ello no le ha impedido dotar a su tierra de los últimas avances.

Miguel Rueda cuenta en su plantación de aguacates con placas fotovoltaicas que le facilitan la energía eléctrica necesaria para poder alimentar uno de los motores con los que saca el agua del pozo que posee. Se trata de un motor de dos caballos, pero suficiente para sacar el agua de la captación y llevarla a la alberca. Dispone además de un sistema de riego y fertilización autónomos, programados y riegan cuando y como quiere.

«Se trata de una finca totalmente autónoma. Me puedo tirar semanas sin ir que funciona sola. Y no se trata de una tecnología costosa. La inversión no superó los 7.000 euros y ya está más que pagada», asegura. Según declara, Rueda acude a la finca una vez o dos por semana sólo para cerciorarse de que todo funciona a la perfección. «No falla nada. Al contrario, las placas funcionan mejor que si la energía fuera de una línea eléctrica. Funciona incluso cuando está nublado y lo mejor que es no me genera costes y el mantenimiento es nulo. Lo único que hacemos es limpiar las placas fotovoltaicas cada cinco o seis meses», manifiesta Rueda.

Aplicación móvil

Al igual que Rueda, Javier Braun, uno de los mayores productores de mango de la provincia y presidente de la Asociación Española de Tropicales, también le saca partido a las nuevas tecnologías. Braun maneja desde una app en su smartphone el estado en que se encuentra su explotación, de unas 40 hectáreas. «Me permite recibir una alarma cuando hay problemas de humedad y accionar el riego. Esto nos permite ser mucho más eficientes, desde el momento en que no regamos a ojo, sino en función de las necesidades reales de los árboles. Dicho de otro modo, no malgastamos el agua como recurso», explica Braun.

Asimismo, ha dotado a su plantación de una instalación de placas fotovoltaicas que le permite disponer de la energía eléctrica necesaria para bombear el agua del pozo hasta un balsa desde la que riega por gravedad. «He invertido 60.000 euros, pero creo que en cinco o seis años ya habré amortizado esta cantidad, toda vez que no necesita estar conectado a la red eléctrica», explica.

Ganadería

Su historia no es muy diferente de la de Antonio Rodríguez, secretario provincial de COAG Málaga. Se hizo cargo de la explotación de caprino de su padre en 1997, y desde entonces ha logrado convertirla en puntera en la provincia. «La gente piensa que somos personas sin ninguna formación, que seguimos ordeñando las cabras a mano, como hace 50 años, cuando los ganaderos tenían que ir recorriendo las calles de los pueblos con el rebaño para vender la leche en pequeñas vasijas mientras los animales se ordeñaban a mano una a una. Nada más lejos de la realidad», afirma Rodríguez.

A sus 47 años este ganadero malagueño ha vivido en primera persona los grandes avances que ha experimentado el sector caprino en la provincia. «Hoy el ordeño se realiza de manera mecánica, existen calas de cría con amamantadoras, se puede alimentar al ganado de manera mecánica que pueden controlar desde el móvil, tanques de frío en los que se conserva en las mejoras condiciones la leche, se realizan programas de mejora genética para mejorar la cabaña y se lleva un control estricto de la sanidad de la ganadería. Nada que ver con lo que había hace 20 años», asegura Rodríguez.

Su explotación cuenta con una moderna sala de ordeño con la que ha ganado tiempo y que le ha permitido multiplicar por cinco su ganadería, pasando de las 100 cabras que tenía su padre a unas 500. «Tenemos sistemas de alimentación mecánicos que se controlan desde el móvil, por lo que no es necesario estar presente en la granja para dar de comer a las cabras», señala Rodríguez.

De la misma manera, cuenta en su granja con amamantadora para la cría de los chivos. «Ahora podemos criar hasta 400 ejemplares con las nodrizas mecánicas y sin causar problemas en las ubres de las madres», señala.

El transporte de la leche en cántaras de aluminio forma parte ya de la historia. Las explotaciones disponen de tanques de frío en los que se conserva la leche en las mejores condiciones higiénicas. «En cuanto a sanidad animal, con un aparato parecido a un móvil podemos leer los microchips de cada animal y saber todo sobre el animal», apunta.

Para Rodríguez, el cabrero de hoy no tiene nada que ver con el de hace sólo tres décadas. Los avances han sido enormes, aunque el esfuerzo inversor de los productores también ha sido bastante elevado. «Somos profesionales y tenemos que estar formados para mantenernos al día», afirma.

Invernaderos

Tampoco el sector de los invernaderos en la provincia se queda corto en tecnología. Existen además en Málaga algunos que destacan por ser de los más tecnificados. Viveros Brokaw España es un claro ejemplo. Ubicado en Vélez-Málaga, Brokaw España es un vivero de frutales tropicales especializado en la producción de plantones de Aguacates y Mangos con destino al mercado europeo y norafricano. En 1980 un grupo de agricultores de Málaga decidió importar material vegetal de Brokaw Nursery Inc, en California (USA), con el fin de poder iniciar sus plantaciones con árboles de calidad.

Ante los buenos resultados obtenidos, otros agricultores de la zona empezaron a pedir plantones para sus explotaciones y así nació Brokaw España, S. L., en el año 1984, constituido por el grupo inicial de agricultores españoles y el viverista californiano.

Brokaw Nursery desarrolló un proceso de propagación vegetativa de los patrones clonales de aguacate en invernadero, el cual presenta particularidades muy ventajosas y que actualmente es utilizado por Brokaw España. Se trata de un invernadero de última generación con control de clima, agua ozonizada, sobremesa caliente y cámaras oscuras.

En Málaga también hay ejemplos de invernaderos calefactados con control informatizado del clima, mesas con calefacción de fondo, sistema de refrigeración (cooling-system, ventilación lateral y cenital), ensayos de alta densidad y de propagación in vitro de plantas.

Asimismo, existen viveros dedicados a la producción de semillas para multinacionales que disponen de una alta tecnología y todo para garantizar semillas sin plagas y enfermedades.

Modernizar el campo, un objetivo básico

La digitalización del sector agrario es un reto para aumentar su competitividad y la modernización es uno de los objetivos fundamentales del Gobierno andaluz. Al menos, así lo ha asegurado en Málaga la consejera de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, Carmen Crespo, con motivo del Startup Europe Smart Agrifood Summit 2019. Crespo ha recordado que la consejería aprobará próximamente una orden de ayudas dirigida al funcionamiento de los grupos operativos de la Asociación Europea de Innovación en materia de productividad y sostenibilidad agrícola dotada con 18,1 millones de euros, más del doble de lo que se invertía antes. «Tenemos que ayudar al sector a dar pasos para tecnificar empresas, siendo conscientes de que en la nueva PAC se va a establecer una parte tecnológica», ha declarado la consejera.


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